Una planta de pellets es la instalación completa que convierte biomasa húmeda en producto densificado
y ensacado o a granel. Sus fases son secado, molienda de afino, dosificación, peletizado, enfriado,
almacenamiento y expedición. El secado es habitualmente el cuello de botella: dimensionarlo sobre
materia prima real, y no sobre condiciones ideales, es lo que determina la rentabilidad de la planta a
largo plazo.